RAICES DEL SISTEMA FILOSOFICO MASONICO
Por el VH Gustavo E. Pardo Valdés
La Habana, 23 de abril de 1997.
Honorable hermano Presidente de la Academia de altos Estudios Masónicos, Honorables Hermanos Presidentes de las Secciones de Estudio en que se ha dividido el trabajo investigativo de esta Corporación, para que en el orden filosófico “precisen, depuren y racionalicen el simbolismo, la jurisprudencia y la historia de la Masonería”, según lo estipula el Artículo # 1 de los estatutos de este Alto Cuerpo de la Cultura Masónica, Honorables hermanos académicos, venerables hermanos, señoras y señores:
En esta noche pretendo cumplimentar la honrosa invitación de que he sido objeto por parte de los distinguidos y venerables hermanos que componen esta docta Institución de estudio y búsqueda incesante de la VERDAD y aún, hallándose consciente que la misma se origina más en el cariño y amor fraternal que los mismos me dispensan, que en mis méritos y capacidad de intelecto, pretendo, repito, cumplimentar esta honrosa invitación poniendo ante vuestra indulgente consideración el presente trabajo que he titulado “RAICES DEL SISTEMA FILOSOFICO MASONICO”.
Al seleccionar este tema he procurado evidenciar mi preferencia por lo insondable de la riqueza moral y espiritual que se encierra en el SIMBOLISMO MASONICO, tanto es así, que si prescinde del contenido filosófico y ético que el mismo representa, la Institución pierde su sentido de Ser y Existir, a tal efecto es conveniente señalar algunos conceptos con los cuales se ha pretendido definir lo que es la Masonería. Así podemos citar que en su Constitución actual, la Gran Logia de cuba dice que “la Masonería es la Institución Orgánica de la Moralidad”, por su parte el VH Vasal, expresa que “La masonería es la FILOSOFIA SIMBOLICA”. El Gran Oriente de Francia expone en su Constitución de 1849, que “La masonería, institución filantrópica, filosófica y progresiva…”. En la Revista de la Gran Logia de Honduras “EUREKA”, expresa que “La Masonería es un sistema peculiar de filosofía velado por alegorías e ilustrado por símbolos”. Efectivamente, en todas las alegorías, símbolos, leyendas y rituales que acompañan a los iniciados en la Masonería, desde que son neófitos, y aún antes, a través de los diferentes grados por los que ha de ascender hasta culminar sus estudios del SISTEMA FILOSOFICO MASONICO, se encuentra presente un riquísimo caudal atesorado por la Orden Masónica desde los más ignotos tiempos. A este respecto el señor Mario Roso en su obra “EL SIMBOLISMO DE LAS RELIGIONES DEL MUNDO Y EL PROBLEMA DE LA FELICIDAD”, expresa: “La gran sociedad de la Fracmasonería es un organismo que ha subsistido desde los días en que desaparecieron los Misterios, y fue en su origen depositaria del Simbolismo y uno de sus canales, aunque la mayor parte de sus miembros actuales no saben lo que poseen y en general desconocen los símbolos, cuyas expresiones, pero no sus realidades diputan por sabiduría. Los francmasones han conservado en símbolos, lo que han perdido en saber con el fin de atestiguar que nunca desapareció l sabiduría por completo de la Tierra”. El propósito que me ha llevado a transcribir el anterior concepto del Sr. Roso, es el de hacer patente la importancia que tienen la IDEA, LA ENERGIA, o EL PRINCIPIO como materia esencial para la construcción del SISTEMA FILOSOFICO MASONICO, “velado por alegorías e ilustrado por símbolos”, que aunque no constituye una Escuela Filosófica como tal, si puede considerarse como UN SISTEMA FILOSOFICO PECULIAR, atendiendo al hecho de que en el mismo se reúnen todos aquellos conceptos y enseñanzas que encaminan al HOMBRE en la búsqueda constante de la VERDAD, de su propia verdad “dictada por la razón y definida por la Ciencia”.
Así, desde que el hombre pudo percatarse de la grandeza y majestad de la Naturaleza circundante, de su belleza o de su imponente fuerza e inclemencia, pensando, razonando e investigando el por qué de cuánto le rodeaba y afectaba en uno u otro sentido, puede afirmarse que fue este el instante en que el hombre primitivo comenzó a diferenciarse del animal y a construir un sistema rudimentario de filosofía, empleando para ellos los SIMBOLOS, que son tan antiguos como el hombre y en ellos plasmó los primeros destellos de su incipiente inteligencia. Por lo que puede afirmarse que fueron incipiente inteligencia. Por lo que puede afirmarse que fueron SIMBOLICAMENTE expresadas las primeras concepciones, proposiciones y teologías que el hombre sustentó, dando origen a gobiernos y religiones, algunos de los cuales son aún hoy día objeto de estudio e investigación por el desarrollo y la sabiduría que llegaron a alcanzar, tales como el de los fenicios, los caldeos, los egipcios, los griegos, etc.
Los grandes profetas y Maestros de Sabiduría que centellaron desde los más remotos tiempos de la Humanidad, hasta la venida de JESUS-CRISTO, emplearon para llevar sus enseñanzas a sus seguidores y partidarios, el lenguaje simbólico. Por ello se dice que la Ciencia de los Símbolos “es la madera madre de las ciencia”, siendo los Símbolos Masónicos derivados de los símbolos primitivos, fueron aplicados al Arte de construir desde el origen de este Arte y por tanto no puede limitarse la “construir” al sentido estricto de edificar o buscar edificios materiales, sino, además, construir el Templo Moral y Espiritual que debe morar en cada hombre.
Sin temor a equivocarnos podemos afirmar que el “Simbolismo es el alma y vida de la Francmasonería” y por ende del sistema Filosófico que la nutre y anima, Sistema que encierra una profunda concepción Filosófico que la nutre y anima. Sistema que encierra una profunda concepción filosófico-moral del hombre y de cuanto le rodea e incide sobre él. No obstante, considero que la Masonería no tiene una filosofía propia, por el contrario, el sistema Filosófico Masónico se caracteriza por su Eclecticismo ya que el mismo elige y combina lo mejor que encierra cada doctrina, opiniones y conceptos enunciados en los diferentes sistemas o escuelas filosóficas o religiones conocidas. Tal vez sea éste el origen de la afirmación de que “el origen de la Masonería se pierde en la noche de los tiempos”, llegando a considerar que ésta se remonta hasta el primer día del mundo y le dan por padre al mismo Dios y a Adán y Eva por padrinos, afirmación que no resiste el análisis RACIONAL Y OBJETIVO a que los masones se obligan atendiendo a los PRINCIPIOS DE LA INSTITUCION, ni pretendemos tomar la misma como una VERDAD HISTORICA. No obstante, si vamos más allá y entramos en el razonamiento Metafísico, entonces, tal vez, podremos encontrar un sentido objetivo a la anterior afirmación, al considerar que la misma se refiere, no a un hecho material, sino al principio mismo del HOMBRE como SER PENSANTE Y RACIONAL, capaz de diferenciarse a sí mismo del resto de la Naturaleza y a la vez estar consciente que él forma parte integral de ella, siendo capaz de reaccionar inteligentemente ante los embates de las catástrofes naturales y de aprovecharse de los beneficios que el mundo circundante le brinda. Como dijimos anteriormente, YA EN ESTE INSTANTE EL HOMBRE COMENZO A CREAR UNA FILOSOFIA, y siendo ésta parte de la Filosofía Humana, ella constituye por ende parte integral del Sistema Filosófico Masónico, y no es de extrañar que siendo Simbólicas las primeras concepciones y proposiciones de nuestros antepasados y el método natural empleado para la instrucción fueron los símbolos; que éstos sean precisamente el método empleado por nuestra Institución, a través de los tiempos, para guardar la esencia de los antiguos conocimientos.
Considero probable que fue un origen Simbólico el de las primitivas religiones e inclusive el de los primeros gobiernos que guiaron la vida de las comunidades primitivas. A este respecto la Escuela de las Mitologías Comparadas afirma que fue la IGNORANCIA de los pueblos primitivos y la dificultad de los mismos confrontaban para dar una explicación lógica a los fenómenos naturales que sobre ellos incidían, lo que produjo sobre ellos ideas similares de las cuales surgieron cultos tales como el ANAMALISMO, FETICHISMO, el culto a la Naturaleza, etc., y afirma esta teoría que los fundadores de las religiones son los descendientes de los Brujos primitivos.
Por otra parte la Escuela de las Religiones Comparadas asume que todas las Religiones proceden de la Sabiduría Divina o Gnosis y que ellas han sido fundadas por Hombres Divinos, Maestros de Sabiduría o Profetas, pertenecientes a una Gran Fraternidad de Maestros Espirituales que adecuaba a cada raza o nación la religión o enseñanzas filosóficas y morales más convenientes a sus características específicas.
No obstante las diferentes formas de enfocar este aspecto, ambas Escuelas basan sus argumentos en hechos, hechos que son marcadamente similares, no sólo por las doctrinas, características y poderes de todos los fundadores de religiones, sino también, por los esquemas similares de sus vidas. A este respecto debemos señalar la extraordinaria semejanza que la tradición imputa a Jesús El Cristo, Apolunio, Mitra, Buda, Krishana, Zoroastro, y otros. Todos ellos nacieron de Dios Padre, y en la misma época del año; todos corren graves peligros de muerte en su infancia; todos son perseguidos, tentados y por último asesinados; todos bajan a los infiernos y al tercer día resucitan de entre los muertos y por último, todos ascienden a los cielos. Todos estos Maestros-Guías enseñaron la existencia y los atributos del dios Únicos, la inmortalidad del alma, los fenómenos de la naturaleza, las letras, las ciencias, la moral, la legislación, la filosofía, etc.
¿Podría establecerse en estos primeros tiempos alguna diferencia apreciable entre Religión y Filosofía, o entre gobierno civil y espiritual?. Realmente no.
¿Entonces qué diferencia había entre estos primeros fundadores de aquellas primitivas religiones y un filósofo?. Recordemos que el significado de “filosofía” es AMOR A LA SABIDURIA o la SABIDURIA MISMA.
Aquellos Profetas mostraban a sus pueblos un universo de ideas y conocimientos absolutamente desconocidos para ellos. Por mi parte, yo los catalogaría de verdaderos filósofos y al Círculo Interno o discípulos más avanzados, de Escuela de Filosofía.
Si estudiamos los libros Sagrados Hindúes, y en particular los Vedas, encontraremos numerosas similitudes con el Sistema Filosófico Masónico, tanto en su aspecto numérico como en las figuras geométricas que sirven en base al Iniciado en la Masonería. En Persia, en el Send Avesta donde se recogen las enseñanzas de Zoroastro, resalta el concepto de IGUALDAD que los masones emplean con frecuencia para apoyarse en las dos columnas que marcan las alegorías y conceptos emanados de la FRATERNIDAD Y LA LIBERTAD. En el Egipto, patria natural de los MISTERIOS, es donde se encuentran las mayores similitudes con el Sistema Filosófico Masónico. En las iniciaciones egipcias el Dios Único toma el nombre de Knef (el Buen Principio, la Luz, la Verdad). Así el Neófito masónico VE LA LUZ, y Marcha en busca de la Verdad empleando para ello un camino Recto, el cual transita empleando pasos Bien Calculados y Firmemente asentados en los conocimientos que se le comunican. Los Egipcios creían que para obtener el triunfo del Bien sobre el Mal, de la Luz sobre las Sombras, de la Verdad sobre el error, es preciso el concurso de Isis (la Naturaleza), Osiris (la inteligencia), y Horus (el Verbo), es decir la palabra fecunda de la Filosofía Simbólica. La masonería reconoce en la Naturaleza la fuente de toda Vida e insta a sus adeptos a preservarla, cultiva la Inteligencia de los masones, siendo éste uno de sus Fines al considerarse comprometida a “Disipar la Ignorancia”, y por último ve en el estudio de la Filosofía el medio idóneo para que el Hombre se conozca a si mismo, reflexionando sobre el deber que tiene del Mejoramiento propio.
La Cábala hebrea contiene una Filosofía noble y pura, de carácter simbólico, que enseñaba la Unidad de Dios, el Arte de reconocer y explicar la esencia del Ser Supremo y Su Poder, de las Fuerzas Espirituales y Naturales y de determinar el futuro por medio de figuras simbólicas.
Ragón dice que “la doctrina Cabalística, fue largo tiempo la religión del Sabio, porque al igual que la Francmasonería, tiende sin cesar a la perfección espiritual, a la fusión de las creencias y de las nacionalidades entre los hombres”. Se afirma que esta Escuela o doctrina proviene en gran parte de los Antiguos Misterios Persas y Egipcios, de dónde fue tomada por Moisés durante el cautiverio de los Judíos en este último país. Otros afirman que fue el propio Dios (Jehová), quien reveló su conocimiento a Moisés al entregar a éste las Tablas de la Ley en el Monte Sinaí. Lo cierto es que la Cábala constituye una tradición entre los rabinos y doctores de la Ley Judaica, habiendo quienes afirman que Jesús El Cristo obró sus milagros y prodigios empleando los conocimientos que poseía de la Cábala. Como se ha podido apreciar la conexión entre la Cábala y la actual Francmasonería resulta evidente y por ello tan sólo deseo referirme a “tender sin cesar a la perfección espiritual, a la fusión de las creencias y de las nacionalidades entre los hombres”, o sea a trabajar por la Fraternidad Universal.
Entre los judíos existía además una secta cuyas enseñanzas y modo de vida resultan de extremo interés, los Esenios. Habitaban éstos en las orillas del Mar Muerto, se reunían en comunidades de iguales, amaban a Dios, eran virtuosos, llevaban una vida de absoluta pobreza y eran amantes de la paz y la fraternidad.
Su máxima aspiración era la de convertirse en “Templos del Amor”. Quienes estudien el Sistema Filosófico de la Masonería, podrá encontrar rápidamente innumerables puntos y contacto entre las enseñanzas de los Esenios y los odistintos grados y alegorías masónicas, pudiendo destacarse, al igual que habíamos hecho antes con los Misterios Persas, la significación que para ellos tenía la IGUALDAD, porque es ésta la prueba más rigurosa que enfrenta el Hombre, al anteponer los derechos que la LIBERTAD, le brinda como individuo, al beneficio SOCIAL Y COMUNITARIO que emana de la IGUALDAD, y para ello es necesario sustentar un profundo AMOR AL PROJIMO y a la FRATERNIDAD HUMANA. Los Esenios eran muy parecidos a los primeros Cristianos, tanto que los Padres de la Iglesia los reconocían como a tales.
Hasta este momento hemos tratado acerca de la relación que existía entre las enseñanzas masónicas, sus símbolos y alegorías con las diferentes Escuelas y Misterios Antiguos, sin que hubiésemos tratado lo que se considera como MISTERIOS. Se dice que MISTERIOS fueron una sucesión de Símbolos y enseñanzas orales (asociada a los mismos), una explicación accesoria o bien comentarios sagrados, con tradiciones independientes y cortas que encerraban teorías sobre física y moral en los cuales los planetas y elementos hacían el papel de actores; la Naturaleza se mostraba a través de alegorías y las naciones recibidas acerca de las relaciones entre Dios y los Hombres adoptaban una forma dramática y visible, adoptando las características de una representación teatral. De esta forma los Iniciados en los Antiguos Misterios realizaron una labor extraordinaria, al enseñar de forma comprensible a pueblos bárbaros, la existencia de un solo Dios, la inmortalidad del alma, los fenómenos de la Naturaleza, las Artes, las ciencias, la moral, etc. Estas enseñanzas se daban de dos formas diferentes y a tal efecto eran divididos en Pequeños Misterios y Grandes Misterios. Los primeros estaban dedicados al pueblo común, y se enseñaban en ellos la moral, y para ellos persuadían a los iniciados en que el Olimpo (Cielo o Paraíso), estaba poblado de las almas de aquellos que se habían distinguido en el servicio a la Patria. Por su parte los Grandes Misterios estaban reservados a aquellos hombres de mayor desarrollo intelectual y moral, capaces de comprender enseñanzas relativas a las ciencias y los errores de la metempsicosis. Los Pequeños Misterios tenían por objeto formar ciudadanos virtuosos y los segundos formar sabios y filósofos.
En este el punto donde comenzamos a tratar sobre el eslabón que une o sirve de puente de comunicación a estos Misterios Antiguos con la Filosofía Moderna.
Este puente lo constituyen los Misterios Griegos. Estas enseñanzas llegaron a Grecia a través de la emigración Aria venida a Europa desde Asia, sin que se pueda precisar una fecha determinada, estos fueron los Misterios de Orfeo, a los que sucedieron los eleusinos, báquicos, dionisianos y samotracios. Los más extendidos y famosos fueron los de Eleusis, que llegaron constituir los Misterios de Estado, dividiéndose éstos en Misterios Menores, cuya dece era Agra y Misterios Mayores, que radicaban en Eleusis, constituyendo estos últimos los Misterios del Sendero o de la Verdadera Realización.
Los Misterios, tanto en Grecia como en Roma, fueron decayendo al mismo tiempo que sus respectivas naciones lo hacían, y constituye un error valorar el mérito real de ellos por las ruinas y reliquias que se conservan, así como no es posible juzgar la grandeza de Grecia y Roma por su período de decadencia.
Anteriormente había expresado que era precisamente en Grecia donde se encontraba el eslabón que une a la Escuela de Misterios del Asia y Egipto con las Escuelas de la Filosofía Moderna, a este respecto hemos de recordar que en Grecia surgen los primeros destellos de esta Nueva Filosofía, de la que desgraciadamente, se conocen apenas algunos fragmentos que fueron mencionados por filósofos posteriores a ellos y en particular Aristóteles, quien les imputaba haberse dedicado exclusivamente al estudio del “mundo exterior”, llamándolos por ese motivo “naturalistas” (Metafísica de Aristóteles). Esta filosofía llamada también Pre-Socrática presenta elementos muy definidos que se pueden asociar a las enseñanzas emanadas de las Antiguas Escuelas de Misterios del Asia y el Egipto. Veamos este aspecto. Esta filosofía Pre-Socrática puede considerarse en cinco etapas: Escuela Jónica, los Racionalistas, la Escuela Eleática, los Atomistas y los Sofístas, todos los cuales coexistieron con los Misterios de Eleusis, o al menos una parte de ellos. De estos Misterios Griegos muy poco ha llegado hasta nuestros días, no obstante puede asumirse que estaban profundamente influidos por los Misterios Egipcios y Persas.
Los Misterios de Eleusis se encontraban dedicados a CERES, diosa dedicada a la Agricultura y que representaba la fertilidad y la fecundidad, cuyo simbolismo se hallaba envuelto por numerosas fábulas populares. El objeto de la Iniciación en los Misterios de Eleusis era descubrir las alegorías que realmente representaba CERES y que no podían ser del conocimiento público debido a la superstición e ignorancia en que los sacerdotes sumían al pueblo, ignorancia que llevó entre otros a Sócrates al extremo de perder la vida. Se considera, como dije antes, que estos Misterios procedían de los Misterios de Mentís, donde Isis ostentaba la representación de la Tierra. Se afirma que en menfis fue desenterrado por el egiptólogo francés Augusto E. Merette, creador del Museo de Bulak, el Templo de Serapis, que según este sabio “Es un Templo colosal precedido por una avenida de 600 esfinges, que termina en un hemiciclo formado por las estatuas de Píndaro, Licurgo, Solón, Eurípides, Pitágoras, Platón, Esquilo, Homero y Aristóteles, que han podido reconocerse por sus atributos y por sus nombres escritos en griego”. Si lo anterior es cierto entonces podemos considerar que en la INICIACION GRIEGA o Misterios Griegos se manifestaban los Fundamentos o esencias de sus Raíces Egipcias. Los egipcios presentaban a los neófitos el MISTERIO DE LOS CUATRO ELEMENTOS (Aire, Agua, Fuego y Tierra). Se conoce, además, lo profundo del saber de los antiguos egipcios con respecto a las Matemáticas, la Astronomía, la Metafísica, etc., conocimientos éstos que pasaron a Grecia y que fueron tomados por los Iniciados que posteriormente y aceptando las realidades del progreso y la señal de los nuevos tiempos que marcaban el acontecer cultural de Grecia, se transformaron en los Maestros de las diferentes Escuelas Filosóficas Pre-Socráticas e inclusive Post-Socráticas, hasta Platón y Aristóteles, recuérdese que este último fundó su escuela cerca del Templo de Apolo Licio. Es interesante retrotraernos al significado de la FILOSOFIA, como sabemos ésta procede de las palabras griegas, PHIL Y SOPHIA, que significaban AMOR A LA SABIDURIA O LA SABIDURIA, esto es igualmente significativo y probablemente se derive de la Escuela de Misterios Griegos.
Tomando en cuenta que considero a esta etapa en que los Misterios Antiguos se encuentran en franca decadencia, no entre el vulgo, pero si entre los grandes hombres que ya descollaban por sobre el pueblo común, tales como eráclito, Anaxágora, Xenófanes, Parménides, Empédocles, Demócrito, Pitágoras y muchos otros que abrieron el camino que llevaría a Sócrates a definir un METODO (El diálogo Filosófico), para hallar la Verdad o la Esencia de lo planteado. Aquellos Pre-Socráticos fueron los Iniciadores que fueron llevando los Antiguos Conocimientos hasta conformar las primeras concepciones filosóficas basadas en un análisis especulativo primario, así ellos, en la Aurora del Helenismo Filosófico, limitan su estudio al mundo exterior y tratan de explicar como uno o más principios simples la constitución del Universo. Es por ello que Aristóteles les llama NATURALISTAS y les reprocha en su Metafísica de no haberse ocupado más que de CAUSAS MATERIALES. Volvemos a insistir en que fue en Grecia el lugar donde se distinguió entre Misterios Iniciáticos y Filosofía, y que fueron precisamente Iniciados en estos Misterios, y sometidos por ende a terribles juramentos de mantener los secretos revelados, quienes INICIARON O ABRIERON el camino a quienes llegarían posteriormente a ser reconocidos por la historia como los Fundadores de la Filosofía Griega. Fijemos la atención en aquellos principios “simples” que ellos señalaban como causantes de la formación del Universo. Ellos destacan los elementos tales como EL AGUA (Tales de Mileto), EL AIRE (Diógenes de Apolonia), EL FUEGO (Heráclito de Efeso), Empédocles de Agrigento sostiene que es la combinación de los tres elementos anteriores más la TIERRA. ¿No son éstos los mismos elementos que se mostraban al Iniciado en los Misterios Egipcios y Griegos?. Por otra parte y volviendo a Heráclito debemos señalar que fue este quien aportó el conocimiento del DEVENIR UNIVERSAL, del continuo pasar de un contrario u opuesto a otro, que tenía un profundo sentido en las Iniciaciones Antiguas, manifestando así el continuo paso de un estado a otro, como por ejemplo el NACER Y EL MORIR, LA INFANCIA, LA MADURES Y LA VEJEZ, etc. Por su parte Anaxágoras identificó los elementos constitutivos del Universo en “infinitas partículas mínimas”, lo cual tiene una relación evidente con lo que se manifiesta a quien ASCIENDE a la SEGUNDA INICIACION en el concepto que se refiere a las fases de la desaparición al “reingreso de los átomos disgregados en el CONCIERTO DE LA VIDA UNIVERSAL”. Además Anaxágoras fija como principio del Orden perfecto que reina en el Universo a un SER INMATERIAL, o GRAN PRINCIPIO ORDENADOR, lo que puede considerarse como una de las definiciones que los masones damos al G.A.D.U.
La Escuela Eleática, establecida por Xenófanes en la Italia meridional, distingue “los datos o conocimientos de la inteligencia”, señalando que los sentidos pueden dar solamente la opinión que es “mera apariencia o ilusión”, en tanto la “verdad sólo puede ofrecérnosla la inteligencia o el pensamiento inteligente”.
Tal vez identifiquemos estas aseveraciones en otras tales como “estudiar con perseverancia para cultivar la inteligencia”, “los atractivos del mundo que producen las desviaciones del ser humano del RECTO CAMINO” o “cultivar en el estudio, la inteligencia”, que indican al Iniciado en los Ministerios la importancia de fortalecer el Pensamiento Inteligente y Educar el Carácter para conocer la Verdadera Información que nos brindan los sentidos en el constante proceso que nos impulsa a la búsqueda de la VERDAD. Igualmente en esta Escuela se puso de manifiesto la UNIDAD E INMUTABILIDAD DE DIOS, que era presentada en los Misterios de Eleusis al Neófito que transitaba por el Ritual de la Iniciación, oponiéndose al politeísmo popular, tolerado aún en los Pequeños Misterios, no obstante a este Gran Ser Inteligente o Fuerza Superior, se le concebía asociado a la grandeza de la Naturaleza. Esto nos puede tal vez recordar ciertas enseñanzas que se les impone al neófito al explicársele que “el hombre tiene la obligación de reverenciar a UN Ser Supremo, UNICO, Inmortal,… porque los astros con sus leyes fijas y su organización sublime, los animales todos constituidos de admirable manera, superior a cuanto pudiera inventar o concebir nuestra inteligencia; los vegetales y minerales y cuanto constituye la Naturaleza, CLARAMENTE INDICAN LA EXISTENCIA DE ESE ALGO INFINITAMENTE GRANDE…”.
He decidido tratar a Pitágoras, representante de la Escuela Racionalista, para concluir con él el tema de los primeros filósofos Pre-Socráticos, esos que comenzaban a dar al mundo profano, los No Iniciados en los Misterios, ciertos conocimientos adquiridos en éstos.
Pitágoras vivió hacia fines del siglo VI a.c., estableciendo una escuela Mística Religiosa en Trotona, sur de Italia, con profundo contenido filosófico. Se considera que fue Iniciado en los Misterios Egipcios y Caldeos, aunque existen versiones que obtuvieron también estos conocimientos de los Persas. Observando la regularidad que se manifiesta en el Universo (“sus leyes fijas y organización sublime”), de modo que las múltiples relaciones entre los seres y sus actividades pueden expresarse numéricamente, Pitágoras convierte los números en la realidad o sustancia de las cosas, así de las distintas combinaciones de unidades resultan distintas cosas. A este filósofo y místico-religioso se le atribuyen además doctrinas de carácter psicológico y morales, entre ellas la de la transmigración del alma. Esta Escuela atrajo violentas persecuciones, probablemente por haber revelado los secretos Misterios adquiridos en las distintas Escuelas de Iniciación. Volviendo al aspecto numero lógico, podemos resumir las enseñanzas de Pitágoras de la forma que sigue:
Según Pitágoras cada número representaba varios sentidos alegóricos, tomados de los fenómenos naturales o de las tradiciones filosóficas, encerrando, además, una significación particular. Los primeros números, llamados simples, por componerse de una sola cifra y primordiales, por servir de base a todo el sistema de la numeración. Estos números “simples o primordiales” se encuentran presentes y son esenciales en las enseñanzas masónicas de la Escuela PRIMARIA, o AZUL. A este respecto creo conveniente ofrecer una ligera panorámica del sentido que el Maestro Pitágoras daba a estos primeros nueve números.
Comenzando por la UNIDAD o MONADA, según el Maestro, éste significaba a la DIVINIDAD y así en el primer encuentro del profano con las enseñanzas masónicas éste se halla frente a UNA luz UNICA que le inspira a la más profunda REFLEXION.
Por su parte el BINARIO o primer número PAR, llamado por el Maestro, número de CONFUSION O DISCORDIA, no obstante es preciso reconocer la necesidad de la CONTRADICCION como motor impulsor del PROGRESO HUMANO. Para la masonería este número representa la unión armónica entre la moral y el conocimiento filosófico.
El TRES o TERNARIO es la reunión del UNO y el BINARIO, este número se reconoce fácilmente en la Naturaleza; hay TRES reinos, el mineral, el animal y el vegetal, TRES elementos primordiales; el Espacio, la Materia y el Movimiento; TRES medidas del tiempo, el Pasado, el Presente y el Futuro, etc. Simbolizando, además la TRIPLE esencia de UN DIOS UNICO, UNIVERSAL E INCREADO; y los TRES elementos esenciales de la VIRTUD y la PERFECCION, o sea SABIDURIA, FUERZA y BELLEZA.
EL CUATERNARIO representa el PRIMER CUADRADO de los números PARES. Los Pitagóricos juraban por el CUATERNARIO, ya que éste representaba el MUNDO FISICO, EL INTELECTUAL, EL MORAL Y AL SUPREMO CREADOR. ¿Es de sorprenderse que nuestros Templos adopten la forma del CUATERNARIO?.
El CINCO o QUINARIO, lo comparaba Pitágoras a la Naturaleza QUE VUELVE SIEMPRE A SI MISMA, reproduciéndose sin cesar, por la propiedad que este número posee de dar siempre un producto terminado en CINCO o en CERO. Esto se representaba en el SIMBOLISMO masónico de diversas formas y maneras, solamente aludiré a una de ellas y ésta se refiere a la profundidad en que fue cavada cierta TUMBA, alrededor de la cual fue necesario establecer una búsqueda que conformó CINCO TIEMPOS O CICLOS.
El SEIS o SENARIO era considerado por Pitágoras como el LAZO DE UNION entre el CIELO y la TIERRA, cuyo símbolo se encuentra inscrito en la ENSEÑANZA SECUNDARIA y además este número recordaba los SEIS días consagrados a la CREACION.
El SIETE o SEPTENARIO es considerado como el NUMERO TIPO de todas las PERFECCIONES, que como componentes del TRES y el CUATRO indica la PLENITUD, o sea la PERFECCION POR EXCELENCIA (Dios).
Masónicamente debemos recordar que el SEPULCRO anteriormente mencionado tenía SIETE pies de largo y que sin que este número sea él mismo los masones y sus MAESTROS no podrán EDIFICAR una Logia.
El OCHO u OCTARIO, primer número CUBO, representa el MOVIMIENTO PERPETUO Y REGULAR DEL UNIVERSO, además hemos de recordar que en las Logias masónicas existen OCHO superficies distribuidas en SIETE para Ascender a la Sabiduría y para Descender dentro de SI cada Masón y de UNO que es preciso ATRAVEZAR antes de HALLAR el SIETE, y que representa los dos principios opuestos de la Naturaleza o sea la LUZ y las TINIEBLAS, lo BLANCO y lo NEGRO.
El NUEVE o NONARIO, primer cuadrado de los IMPARES, recordaba, los NUEVE meses del año destinados a las cosechas agrícolas y los NUEVE ángulos de las Pirámides de la base triangular, además el valor de toda circunferencia es de 360 grados cuyas tres cifras suman NUEVE como último de los números simples éste simboliza el FIN DE TODO y era así un número de DESTRUCCION Y MUERTE. Este número era considerado como un signo de reproducción constante, de resurrección y de inmortalidad, debido a la propiedad que éste tiene de, al ser multiplicado por un número cualquiera (excepto el UNO), da como resultado siempre un producto cuyas cifras sumadas dan NUEVE o un Múltiplo de éste. Por ello el Maestro Pitágoras llamaba al NONARIO el horizonte, el océano. En Masonería debemos recordar, entre otras alegorías, la que se refiere al HALLAZGO que en la OSCURIDAD hacen NUEVE MASONES que ostentaban el GRADOS SUBLIME.
El sistema de los números resolvía a los Pitagóricos el problema de la Cosmogonía. Este sistema no representaba cualidades aritméticas, sino, además, toda grandeza y proporción y por medio de los números, ellos pretendían llegar a conocer el origen de las cosas o sea EL ABSOLUTO, u origen de cuanto existía y que se mostraba la vista de los hombres, y que era representado, como ya hemos visto por el número UNO, lo cual no implicaba que éste u otro de los números mencionados estuviese revestido de un poder especial o sobrenatural, en este número UNO se reconocía una Causa Primera o Gran Fuerza o lo que hoy conocemos como el BOG BANG, que había dado origen al Universo. Este número (UNO) para los Antiguos representaba la UNIDAD, representando para los masones además de la Unidad, la Buena Fe.
En el Diccionario Enciclopédico de Masonería, se plantea a este respecto que “Cuando los Templos de Grecia y la Escuela de Pitágoras habían perdido su reputación, la Francmasonería quedó ocupando el lugar de aquellas. La Masonería bien interpretada no es otra que el gran estudio del libro de la Naturaleza, la enseñanza de los fenómenos físicos y astrónomos; la más pura filosofía”.
Para concluir este aspecto en el que pretendo relacionar a estos primeros filósofos griegos con las Escuelas de Misterios y Antiguas y su ulterior influencia en la elaboración del SISTEMA FILOSOFICO MASONICO, debo mencionar que de estos Pre-Socráticos tanto Anaxáforas como los Pitagóricos fueron violentamente perseguidos por lo que entonces se denominaba como “impiedad”, lo cual podía consistir en la violación de los juramentos prestados en la Iniciación en los Misterios.
No obstante el Apogeo de la Filosofía Griega se produce a partir de Sócrates, hijo de un escultor y una partera de Atenas, que vivió desde 479 al 400 a.C. y se destacó por su austeridad, precisamente en el momento de mayor corrupción y degradación moral azotaba a Atenas. Sus estudios los dirigió fundamentalmente hacia el conocimiento de sí mismo, según lo expresa su máxima “conócete a ti mismo”, lo cual guarda una profunda relación con el FIN que nuestro Ilustre Hermano Enrique Lacerff plantea es el del Primer Grado “el conocimiento de sí mismo, inculcando el deber del MEJORAMIENTO PROPIO”, según nuestro VH Gerardo Betancourt dice en su Liturgia publicada en 1917, y aunque Sócrates no dejó nada escrito, su método y sus doctrinas fueron divulgadas por Platón (Diálogos) y por Jenofonte (Memorias). El Método Socrático para llegar a la Verdad, consistía en entablar Diálogos con ciertas personalidades a las cuales la IRONIA y la INDUCCION, la primera de las cuales empleaba para demostrar la falsedad de las definiciones que estos personajes hacían de ciertos conceptos y la segunda para llevar a sus discípulos a la observación de hechos cotidianos de los cuales extraía la IDEA UNIVERSAL que ocultaban bajo la apariencia externa.
Así podemos referirnos, en relación a esta incesante búsqueda de la IDEA UNIVERSAL planteada por Sócrates, que la masonería declara y asume la “necesidad racional y el privilegio que tiene el ser humano de llegar POR LA CONTEMPLACION DE LAS MARAVILLAS DE LA NATURALEZA A LA IDEA DE UNA PERFECCION SUPREMA…” y más adelante expresa que para lograr este objetivo es preciso “que remontéis vuestro pensamiento por encima de todo lo que es infinito hasta llegar a la concepción de una ESENCIA ABSOLUTA”, y a continuación expresa que éste es “el principio INMUTABLE de la VERDAD, la BELLEZA y la JUSTICIA en el Universo”. “No busquéis fuera del a Creación porque SOLO EN ELLA se prodiga magnánimamente” (la Esencia Absoluta). Como se ve en esta síntesis de una de las instrucciones que se brinda al neófito, está plasmado el sistema del Método Socrático.
La Doctrina Socrática se refería en su mayor parte a la MORAL, y a este respecto Cicerón afirmaba que Sócrates “trasladó la filosofía del cielo a la tierra”, recordemos que en los Pequeños Misterios éste era el elemento primordial, ya que ellos estaban dedicados al pueblo común y la referencia de que “trasladó la filosofía (Misterios), del cielo (Escuelas Iniciáticas) a la tierra (a todos los hombres)” podría significar que estas enseñanzas reservadas a quienes la obtenían mediante la Iniciación en los Pequeños Misterios, ahora estaban a disposición de todos aquellos que quisieran recibirlas. El principio fundamental de la ética de Sócrates consistió en hacer de la VIRTUD y del SABER una misma cosa, afirmando que “la Virtud consiste en conocer el Bien y que solamente la IGNORANCIA es un Vicio”. (Memoris, Jenofonte). No es posible hallar una mayor relación con el Concepto mismo que de la Masonería se plasma en la definición que ella es la “Institución Orgánica de la Moralidad”, y en sus FINES. “DISIPAR LA IGNORANCIA, COMBATIR EL VICIO…”
Debemos recordar además que el neófito se le dice que es deber del hombre para consigo mismo, “estudiar, instruirse, procurar su desarrollo físico, intelectual y moral… no abandonando los senderos de la virtud…”. Y más adelante se expresa que será su deber “procurar el incremento de la instrucción pública; velar por la inocencia…”, haciéndole saber su obligación de jurar “defender la inocencia, defender la virtud…”, y de “odiar el vicio, no faltar jamás a los preceptos de la moral…” y en una hermosa leyenda se expresa nuevamente el por qué el personaje Central de la misma es capaz de sacrificar su vida en defensa del “la Moral, la Virtud y la regeneración de la Humanidad”. Pero esta enseñanza en la Masonería va más allá, y está presente en sus Símbolos más sagrados, y que son esenciales para que una Logia Masónica sea reconocida como Regular, Símbolos que representan la RECTITUD de nuestras acciones y con ellos la MORAL, y aquella que es signo de nuestra RAZON que refrena nuestras pasiones o sea la VIRTUD, las cuales se encuentran sobre el lugar Sagrado y sobre aquella que representa la FE en ALGO SUPERIOR. No obstante todo edificio se sustenta por columnas y entre las columnas que mantienen el Gran Templo Masónico se encuentran la CIENCIA Y LA VIRTUD, sin las cuales nuestra institución deja de Ser lo que actualmente ES.
Sócrates fue acusado de IMPIEDAD y de CORROMPER a la Juventud, condenado a beber la cicuta escuchó la sentencia con el ánimo sereno y murió sin perturbarse, después de dirigir a sus discípulos un discurso sobre la inmortalidad del alma (Platón; Felón). Para concluir, deseo resaltar este final con algo que se le plantea al masón que ha sabido perseverar en el estudio y reflexión del SISTEMA FILOSOFICO MASONICO, llegando a graduarse en su Enseñanza Primaria, y que expresa que el Masón “debe resignarse a perder la vida como efecto indeclinable de la Naturaleza; y aún suele ser honroso anticiparse a su cumplimiento, si MUERE EN DEFENSA DE UNA CAUSA NOBLE Y JUSTA, EN PROVECHO DE LA PATRIA, EN HONOR DE LA FAMILIA Y EN DEFENSA DEL DERECHO Y LA JUSTICIA”.
Platón, discípulo de Sócrates, imprimió a la filosofía un progreso muy notable, en las que trata armónicamente de todas sus partes. Para Platón la filosofía es le estudio de las IDEAS, consideradas en sí mismas y en su aplicación a la naturaleza y a las acciones humanas, siendo éste la base de toda su filosofía. A este respecto plantea Platón que es de ellas de donde surge la verdadera sabiduría, aunque las considera como una existencia real y fuera de nuestra mente, su número es casi infinito y es presidida por la IDEA DEL BIEN. De tal forma que además del hombre, existiría la idea universal del hombre y de forma independiente a lo bueno, existiría la Idea del Bien. Por tanto es de suponer que Platón relaciona la IDEA DEL BIEN, la Idea del hombre, la Idea de lo material, a una fuente Universal de Ideas, o algo muy parecido a lo que los masones conocemos como G.A.D.U. Por otra parte Platón admite un alma o espíritu inmaterial y animador, que tuvo una existencia anterior. No será este concepto el origen de el que se pretende recordar cuando se dice que hemos de recordar la Gran Fuerza Creadora ahora que “somos jóvenes o que estamos emprendiendo el sendero de la fuerza y energía que emana de la juventud, en tanto los días malos o el final del ciclo de evolución en que nos correspondió a vivir, no llegan”, para significar nuestro origen divino y el deber de volver a éste mediante la práctica de la Razón, la Virtud y el Conocimiento. Así en el Libro Sagrado y en el Capítulo destinado al último grado de la Enseñanza Primaria se hace referencia a la Evolución de los espíritus, a la inmortalidad del alma, a la Ley del Karma, dice además Plutón que “en la vida anterior a la unión con el cuerpo, pudo contemplar directamente las Ideas”. Es posible que esto se refiera a los espíritus puros que habitan en lo que la Masonería llama “EL ETERNO ORIENTE” y que los Ocultistas denominan la “Gran Fraternidad Blanca”.
Hemos de recordar que Platón fue iniciado a los Misterios Antiguos, tal vez en Egipto, tuvo contacto con los Pitágoricos de los cuales conoció sus enseñanzas, iniciándose en la Astronomía. Según el Diccionario Enciclopédico de la Masonería “las enseñanzas que se imparten en los tres primeros grados de la Masonería, si se estudian con atención, y se quiere descubrir en ellas todo el misterio o poder que encierran, si hay que considerarlas bajo el fondo inevitablemente filosófico que contienen, se verá reflejado en ellas el grandioso cuadro de la sublime filosofía de Platón”.
Aristóteles, discípulo de Platón, consideraba que la filosofía debía ocuparse de todas las ciencias. Fue el verdadero creador de la lógica, él deduce lo particular de los universal, o lo que puede ser “como es arriba es abajo”, se diferencia de Platón en ser un “realista”, más exacto, más científico, más metódico y completo. Es ante todo un observador de la naturaleza y a tal efecto se proveyó de tal cantidad de observaciones experimentales, que no tiene paralelo en la Antigüedad. El verdadero hombre que aspira a la sabiduría es aquél que es capaz de descubrir en la Naturaleza las analogías que la relacionan aún con los fenómenos más comunes, o simples que para el hombre corriente pasan inadvertidas. Así la Masonería considera sus principios “la Moral Universal y la Ley Natural, dictadas por la Razón y definidas por la Ciencia”. En este aspecto vemos una relación entre la objetividad investigadora de Aristóteles y su espíritu investigador con la Base sobre la que se fundamenta nuestra Institución, la Ley Natural y la Ciencia. Aristóteles buscaba con sus observaciones y experimentos la “esencia de las cosas, que él, como Iniciado había conocido en el emblema simbólico del Sol y el Principio de la Vida, de la Luz y de la Conciencia, que se manifiesta así “en la tierra como en el cielo”.
Por su parte la Ética de Aristóteles contiene valores que llegan a constituirse en lineamientos morales para todos los tiempos, y por ende se encuentran presentes en el SISTEMA FILOSOFICO MASONICO.
En general, como ya hemos expresado citando lo expuesto en el Diccionario Enciclopédico de Masonería, que la filosofía de Platón tiene más influencia en el contenido filosófico Masónico que la de Aristóteles, no obstante, esto no implica que éste no haya sido incorporado al SISTEMA FILOSOFICO MASONICO, lo cual sería imposible, debido a la riqueza filosófica que Aristóteles representa en el Pensamiento Universal.
Para conformar el SISTEMA FILOSOFICO MASONICO, quedaría abordar los Misterios Cristianos, que como todas las grandes religiones antiguas, poseyó en su origen enseñanzas ocultas o internas y que presentan una indudable significación filosófico-moral, de la cual la Masonería se ha nutrido profusamente. No obstante, y precisamente por la importancia que ésta representa para el SISTEMA FILOSOFICO MASONICO, he decidido tratarlo en un trabajo posterior.
Creo, en el transcurso del tema que nos ocupa, haber proporcionado elementos de juicio que pueden servir de base a una investigación más profunda y exhaustiva que nos lleve a precisar hasta dónde las Iniciaciones en los Antiguos Misterios determinaron el surgimiento en Grecia de los primeros pensadores que trataron el tema filosófico fuera de los Templos iniciáticos y cuánta de estas doctrinas filosóficas influyeron o se encuentran presentes en los diversos símbolos, alegorías y enseñanzas de nuestra Fraternidad, ya que considero que aquellos ilustres hermanos que formularon nuestro ritual conocían muy bien la continuidad del pensamiento Iniciático que emanó, según unos de la India y según otros de los antiguos Magos Persas, difundiéndose a Caldea, Fenicia, Egipto, Judea, etc., para pasar, llevados por las emigraciones y las persecuciones, a Grecia, donde se fundió en la forja de los Misterios Griegos, el primer germen del pensamiento filosófico actual. Por ello descubrir, mediante el estudio y la reflexión el verdadero sentido, la ESENCIA que se esconde tras el velo alegórico de nuestros símbolos y ritos, es hallarse frente a la antigua Sabiduría, a los primeros Maestros, o filósofos que alumbraron la oscuridad de la ignorancia primitiva, LUZ que se proyecta hoy día con mayor intensidad, por cuanto sobre nuestra humanidad se ha expandido nuevamente la SOMBRA DE LA IGNORANCIA, esta vez amparada tras los disfraces del materialismo consumista, sensual o exclusivamente productivo, que convierten al hombre en esclavo de lo material y fútil, exacerbando la ambición individual que provoca la ruptura de la armonía social y, simbólicamente, hace expulsar al HOMBRE del EDEN y destruye la primera EDAD, o EDAD DE ORO.
La Masonería enseña a sus miembros a Buscar la Verdad y para ello ha sido Iniciado en la práctica del Arte del Pensamiento, que no rechaza NADA A PRIORI porque toda reserva, toda prevención, se opone a la imparcialidad de juicio que debe ser atributo de todo libre pensador. El Masón está además obligado al Respeto a la Ley, a esa Ley Ideal que está escrita en el corazón de los hombres de bien y a tal efecto se somete a la legislación de los países donde se les permite congregarse libremente, porque su acción humanitaria y cultural no puede causar desconfianza a quienes gobiernan de acuerdo al Derecho y a la Ley Natural. No puede concebirse un Masón que se abrogue el derecho de constituirse en juez de una opinión cualquiera que esta sea, porque en toda opinión se encuentra algo de Verdad en razón de los múltiples puntos de vista desde los cuales éste pueda examinarse. El Masón se guarda de proceder irreflexivamente por afirmaciones, por fórmulas o por dogmas, porque todo ello es contrario al espíritu de la TOLERANCIA MASONICA que se encierra en la máxima PENSAD Y HACED PENSAD.
Y por último, la Institución Masónica aspira a formar la más amplia Fraternidad que entre los hombres sea posible establecer, basado esto, no en una DISCIPLINA FERREAMENTE IMPUESTA, sino en aquella que se forja en el AMOR, que hace demostrar la mayor INDULGENCIA ante los defectos e imperfecciones que se manifiesten en los demás hombres porque en ello consiste la SABIDURIA, la INTELIGENCIA y la FUERZA QUE REPRIME LOS IMPULSOS Y HACE PREVALECER LA RAZON.
En resumen, las enseñanzas masónicas, extraídas desde el Principio de los tiempos y condensada en EL SITEMA FILOSOFICO MASONICO, puede sintetizarse en: PENSAR BIEN, DECIR BIEN Y HACER BIEN.
Muchas gracias.
BIBLIOGRAFIA
Diccionario Enciclopédico de la Masonería......Lorenzo Frau Abriles
Liturgias de los GR. Simbólicos........................Gerardo Betancourt (1917)
Liturgias de los GR. Simbólicos........................Joaquín N. Aramburu
Alquimia Simbólica............................................Gustavo Vega Delgado
Las Siete Grandes Religiones...........................Annie Besant
La Unidad de la Naturaleza..............................Evelino Leonardi
Historia de la Filosofía.......................................Jacinto Tredici
Lecturas de la Filosofía.....................................Luisa Noa Silveiro
Un Nuevo Modelo del Universo......................Pedro Guspensky
Masonería Oculta y la Iniciación Hermetica..J. M. Ragón. |