
LA MASONERÍA, FAMILIA Y SOCIEDADAutor: Gustavo E. Pardo Valdés 33La Habana, 28 de Enero del 2003I- INTRODUCCIÓN.- Muchos mitos y leyendas acompañan en su larga historia a nuestra Orden Fraternal, muchas de ellas apoyadas en viejos documento encontrados tras acuciosa y paciente búsqueda realizadas por investigadores del tema, masones o no, que pretenden vincular a nuestra Institución con otras organizaciones surgidas en diferentes épocas del devenir humano. Lo cierto es que la Masonería moderna se establece a partir de la reunión de las cuatro Logias londinenses, ocurrida el día 24 de junio de 1717 en la taberna del "Ganso y las Pajarillas", en la ciudad de Londres, momento éste que marca la incorporación oficial a la Orden Fraternal de miembros no constructores, o masones especulativos, hecho que transforma los fines de la misma. Ya no se asociarían los masones para construir monumentales templos de piedra, ahora dedicarían sus esfuerzos a CONSTRUR TEMPLOS A LA MORAL, A LA VERDAD Y A LA RAZON. En los primeros años de esta renovación masónica, no existía en ella más que un grado, el de Compañero, incorporándose posteriormente el de Aprendiz y Maestro, completando así los tres primeros grados de la actual Masonería Simbólica o Azul, cuyo gobierno reside en las Grandes Logias de cada país en las que ellas radiquen Más tarde, se establecen otros grados en París, Francia, por un masón de origen escocés, Andrés Ramsay, conocido como el Caballero de Ramsay, aproximadamente por el año de 1736. a partir de entonces se establecieron numerosos grados y Ritos que pretendieron ser los de la masonería original o verdadera, algunos de los cuales subsisten aún. No obstante, no fue hasta el día 31 de mayo de 1801, que once ilustres hermanos crearon en Charleston, Carolina del Sur, el primer Supremo Consejo del Rito Escocés de Antiguos y Aceptados Masones del mundo. De ellos sólo dos eran oriundos de los Estados Unidos de América, los restantes procedían de lugares tan disímiles como Irlanda, Inglaterra, Francia, Polonia, Chequia y España, significando con ellos que el escocismo masónico habría de nutrirse con hombres justos, morales y de prestigio de todas partes del mundo, de todas las creencias religiosas y opiniones políticas, y de todas las razas que componen este enorme mosaico étnico que es nuestro mundo. Desde sus inicios el Rito Escocés tuvo un mensaje claramente definido para la humanidad,: LA NECESIDAD DE TRABAJAR POR LA FRATERNIDAD UNIVERSA, que trasmite por medio de sus enseñaza filosófica, doctrinal y social que se han distribuido en 33 grados, de forma tal que el uno fuese la consecuencia natural de los siguientes. Este ritual a que son sometidos los que aspiran a iniciarse en la Masonería, es el primer eslabón de la gran cadena que compone el SISTEMA DE EDUCACIÓN MASÓNICO distribuido a través de la estructura docente-administrativa en que se ha dividido a la Institución Masónica Universal que realiza sus trabaj0ps por el Rito Escocés Antiguo y Aceptado y que comprende dos grandes ramas, cada cual con su propio gobierno, leyes y plena autonomía la una de la otra: LAS LOGIAS SIMBÓLICAS Y LOS CUERPOS ESCOCESES que componen la Masonería llamada Filosófica o de los AltosGrados. III- EL RITO ESCOCES EN LAS LOGIAS SIMBOLICAS.- El Gobierno de las Logias simbólicas lo ejercen las Grandes Logias de cada país, totalmente independientes las unas de las otras, presididas por un Gran Maestro. La Masonería Simbólica o Masonería Azul consta de tres grados, el de Aprendiz, Compañero y Maestro. Estos grados están dedicados al estudio del Hombre en su relación con él mismo (Primer grado), con la Naturaleza (Segundo grado) y en el conocimiento del Ser Supremo y de la trascendencia de la personalidad o inmortalidad del alma (Tercer grado). El grado de Aprendiz es fundamental para quien aspire a conocer profundamente los secretos y misterios de la Masonería, porque en él se imparten las enseñanzas básicas y esenciales de todo el SISTEMA DE EDUCACIÓN MASÓNICO ESCOCÉS a partir del estudio del significado que para los antiguos alquimistas tenía su Palabra Sagrada VITRIOL o sea Viaja al Centro de la Tierra y después de las purificaciones te hallarás frente a la Piedra Filosofal (la Piedra Cúbica de los masones). Esta palabra indica a los iniciados que debían CONCENTRARSE Y MEDITAR sobre su propia realidad interior hasta conocer sus propias virtudes y todo lo defectuoso que en ellos existe y trabajar fuertemente hasta que logren pulir la “Piedra Bruta” antes de ascender al segundo grado de la masonería, porque el Masón ha de aprender rápidamente que ha llegado a una Institución libre de dogmas sectarios, donde el único medio válido que se emplea para CONSTRUIR EL TEMPLO INTERIOR es, en primer término, el conocimiento de uno mismo En el Segundo Grado, aprendemos a convivir en armonía con la Naturaleza que nos rodea, hábitat natural del hombre, fuente de cuanto nos es imprescindible para vivir. El hombre de hoy ha de solucionar la problemática desarrollo-medio ambiente, sin que el primero se constituya en una agresión para el segundo, y sin que una defensa del Medio Ambiente a toda ultranza detenga el natural y necesario progreso de la humanidad. Al Tercer grado de la Masonería Simbólica llegan aquellos que han triunfado sobre sus propias pasiones por medio del desarrollo personal que en los grados anteriores se les ha inculcado, alcanzando el carácter de MAESTROS, o sea de EXALTADOS A LA SABIDURIA ESPIRITUAL Y MORAL que vence a la HIPOCRESÍA, LA AMBICION Y A LA IGNORANCIA, Las enseñanzas de este Sublime Grado se trasmiten mediante la escenificación de un drama en el cual se inculcan al exaltado ciertos Conceptos Iniciáticos en los cuales se hace referencia a la relación del hombre con lo Infinito, y en particular con la ESENCIA, el UNO, u ORIGEN y FUENTE DE TODO CUANTO EXISTE, de donde se deriva el conocimiento de la trascendencia de la personalidad o inmortalidad del alma y que a su vez implica la obligación que el Maestro Masón tiene de CONSTRUIR SU PROPIO TEMPLO INTERIOR que sirva de digno habitáculo para que en él se aloje el G.A.D.U., convencido el MAESTRO MASON de que el hombre es mucho más que materia, y es esta convicción a la que llega el masón que trasciende los umbrales de esta Sublime y Solemne Cámara, última de la Masonería Simbólica, porque en ella se descorre un velo muy importante para la culminación de sus estudios en la Masonería Simbólica, y es por medio de este ritual que conoce y comprende uno de los secretos que en la antigüedad estaban reservados solo a los Iniciados en los Grandes Misterios y que consistía en el conocimiento de que HOMBRE es una chispa divina y que su vida no puede hallarse limitada a una breve existencia material porque como llama divina su destino final es la Eternidad. Precisamente del conocimiento de que el HOMBRE es una chispa divina, y por ende de que TODOS somos hijos de UN MISMO PADRE, se desprende el concepto de FRATERNIDAD que aplicamos, como uno de los elementos primordiales que forman el conjunto de los VALORES que componen LO QUE ES MASONERIA, para la consecución del fin masónico de lograr edificar la GRAN FRATERNIDAD UNIVERSAL construida ésta sobre los pilares de la TOLERANCIA, LA JUSTUICA Y LA PAZ. IV.- EL RITO ESCOCES EN LOS GRADOS SUPERIORES O FILOSOFICOS.- Una vez que el masón se ha armonizado interiormente, ha aprendido a convivir con la Naturaleza que le rodea, y ha emprendido la construcción de su Templo Interior, se le recomienda Iniciarse en los llamados GRADOS SUPERIORES, FILOSÓFICOS, O ESCOCESES, que son gobernados por el Supremo Consejo del Grado 33 para los distintos países donde ellos radican, con absoluta independencia de la organización Simbólica, y es en estos grados donde se estudia al Hombre en su relación con la SOCIEDAD. Como ya vimos, los masones consideramos a la HUMANIDAD como a una GRAN FAMILIA, partiendo de la IDEA de que TODOS hemos emanados de un mismo PADRE, ORIGEN DIVINO, del UNO o G.A.D.U., y esta es la condicion basica que se le exige a aquellos candidatos a ingresar a nuestra INSTITUCION, que juren por su honor CREER EL UN SER SUPREMO, porque de esta creencia se desprende que ellos trabajaran con incesante ardor por llevar a buen termino la gran obra de los masones, es decir LA FRATERNIDASD UNIVERSDAL. Los grados escoceses comienzan en el grado 4 to y continúa hasta el 33 y las enseñanzas doctrinales de estos grados van dirigidas a mostrar al hombre que él es un ser social, dependiente del entorno humano-ambiental en el cual se desenvuelve como es su comunidad, su centro de trabajo, la ciudad donde vive, su país o nación de origen, de naturalización o residencia, pero que, además, es parte de un todo mayor aún: la Humanidad. El Sistema de Educación Masónico Escocés está destinado en estos grados de la Masonería Escocesa, a inculcar en sus miembros la necesidad de conocer primero y de cumplir después sus deberes sociales y de aprender a garantizar y salvaguardar sus derechos, porque los unos y los otros han de complementarse de forma armónica, ya que supeditar cualquiera de ellos a los otros destrozarían el Orden Natural del Estado de Derecho, desestabilizando la nación o naciones en la que esto ocurre. Este Sistema de Educación Masónico Escocista está destinado a que el Masón ha de comprender que ha llegado a una Institución libre de dogmas sectarios, donde se labora en la construcción de la Gran Fraternidad Humana empleando para ello, como herramientas fundamentales, la Instrucción, el Amor y la Filantropía medios indispensables para hacer hermanos a todos los seres racionales, libres de los antagonismos de la política, o del fanatismo intransigente de las sectas religiosas ortodoxas-fundamentalistas. La Masonería Universal es una, independientemente de que no exista un Gobierno Masónico Universal, porque nuestra Institución posee en las Antiguas Leyes, Usos Y Costumbres, la Gran Cadena que sirve de unión a la masonería regular de todo el mundo. En estas Antiguas Leyes se prevé que nuestra Institución no dará cabida en sus Templos a discusiones sectarias de ningún tipo, y en particular a las de política y religión, porque éstas son las dos grandes fuentes de división y discordias entre los hombres, hallándose presente en la historia de la sociedad humana las grandes y sangrientas guerras y los innumerables actos terroristas que ellas han producido. Resulta necesario y hasta obligado, señalar que este hecho ha quedado dramáticamente demostrado en los trágicos acontecimientos ocuridos el día 11 de septiembre en la ciudad de Nueva York, y que conmovieron a todo el que alberga en su corazón la sensibilidad que Dios hace florecer en los seres humanos, de la cual emerge la SOLIDARIDAD ante el dolor que padece otro ser humano y que ha desencadenado acontecimientos que, aunque aún imprevisibles, inevitablemente habrán de cambiar el curso de la historia futura. Anteriormente nos hemos referido a que la Masonería reconoce a tres enemigos irreconciliables de la humanidad: La Ignorancia, la Hipocresía y la Ambición, y si estudiamos con atención el gran libro de la historia de la humanidad podremos apreciar que cada uno de ellos se encuentra invariablemente asociados a algún acontecimiento, generalmente relacionado a la obcecación política o a la intransigencia religiosa, que ha dejado profundas huellas de dolor para algún pueblo, nación o sociedad humana. La Masonería conoce que estos enemigos de la paz, el progreso y la fraternidad humana resultan extremadamente difíciles de hallar y luchar con ellos, porque ellos se ocultan en sitios de muy difícil e intrincado acceso a quienes no se encuentra debidamente preparados y entrenados para llegar hasta ellos y combatirlos, porque estos enemigos del progreso y de la civilización se hallan en el INTERIOR DEL PROPIO HOMBRE El Sistema de Educación Masónico que se imparte en nuestra Institución, está destinado a formar en sus afiliados el hábito del estudio y conocimiento de sí mismos, para lograr que pueda penetrar hasta esos recónditos parajes de su propio ser interno donde radican estas y otras pasiones que pervierten la naturaleza esencialmente divina del hombre, y puedan prender en su corazón la LUZ de la VERDAD, la RAZON, y la JUSTICIA. empleando para ello las únicas armas que le son dadas utilizar: LOS VALORES MORALES, HUMANOS Y SOCIALES que nuestra Institución muestra a sus miembros desde el instante mismo de su Iniciación en ella, Valores que ya los candidatos a ingresar en nuestra Fraternidad han de poseer, al menos en estado latente y que adquirirá su total desarrollo mediante el estudio y el trabajo constante que nuestra Institución le proveerá a medida que progrese en la misma, adquiriendo así los materiales espirituales, intelectuales y morales que le son necesarios para la construcción de ese TEMPLO INTERIOR. cuya luminaria central lo será su propia CONCIENCIA, ILUMINADA POR LA RAZON. La Masonería se proclama a sí misma como "La Institución Orgánica de la Moralidad", y sabemos que los Valores Morales se trasmiten de generación en generación, lo que implica la importantísima e insoslayable responsabilidad que asume cada una de las generaciones que suceden a la anterior, de ser ellas mismas capaces de inculcar aquéllos Valores Espirituales, Morales y Sociales heredados de sus mayores, a la generación que habrá de seguirle. V- LA MASONERÍA ESCOCESA Y LA FAMILIA.- Los cambios radicales ocurridos en el mundo contemporáneo, han colocado a la institución familiar ante una crisis evidente que está fomentado su dispersión y desintegración, entre estos cambios introducidos en nuestra cultura, se pueden citar los siguientes: la urbanización de grandes ciudades, la industrialización, migraciones continuas, pérdida de la religión y de la cultura tradicional, etc. Efectivamente, la industrialización y su consecuencia natural, la urbanización, así como la incapacidad de los gobiernos de mejorar las duras condiciones de vida prevalecientes en los campos, han traído como resultado la emigración a las ciudades de grandes masas de campesinos en busca de nuevas oportunidades para ellos mismos, y para garantizar un futuro mejor a sus hijos, lo que ha originado al distanciamiento físico y geográfica de las familias, en particular de la familia extendida, o sea la que incluye además de los padres e hijos a los restantes parientes, como hermanos, tíos, sobrinos, etc., que hace algunas décadas se constituía en una verdadera célula social, política, económica y religiosa e importancia capital. Pero existen otros factores que, como resultado de los factores anteriormente señalados, igualmente inciden en los cambios que actualmente ocurren en la familia moderna, tales como:
Todo lo anterior constituye el cúmulo de dificultades que actualmente inciden a nivel mundial sobre la institución familiar, con la inevitable secuela de la ruptura de la familia y la pérdida de los Valores que en ella se fraguan. Como ya sabe la Masonería requiere que los candidatos a ingresar a ella posean estos Valores antes mencionados, y para ello es preciso que exista el medio trasmisor y formador de los mismos, es decir LA FAMILIA. Y no es por casualidad que a todo candidato se le condiciona el ingreso a nuestra Orden Fraternal, a ser buen hijo, buen hermano, buen esposo, y, sobretodo, un buen padre, porque no se concibe que quien aspire a formar parte de una Gran Familia Universal, no sea un ejemplo en el AMOR, FIDELIDAD Y DEDICACIÓN QUE HA DE DISPENSAR A SU FAMILIA. La Masonería ha de enfocar su atención en la problemática a que se enfrenta el Hombre de la actual generación y para ello ha de esforzarse en hallar los medios necesarios para fomentar el fortalecimiento de la Institución familiar, por ser ésta la fuente y trasmisora de los Valores Humanos esenciales, heredados de nuestros antepasados, para que la sociedad universal pueda convivir en Paz, Armonía Y Libertad. La Paz, esa aspiración eterna de la humanidad, es sólo posible cuando cada hombre asuma su propia responsabilidad, aceptando que la Verdad es un concepto universal, y por ende, no puede ser privativo de una secta, asociación o institución determinada, haciendo entonces valedero uno de los más importantes principios sobre los cuales se basa todo el Sistema de Educación Masónico Universal, LA TOLERANCIA, que nos lleva al conocimiento de que en el fondo de toda opinión puede hallarse algo de verdad. Pero la PAZ, requiere además de la aceptación por parte de los hombres de que para vivir en sociedad se requiere del equilibrio necesario que ha de existir entre el cumplimiento de ciertos Deberes y el disfrute de determinados Derechos Naturales, innatos al hombre por el sólo hecho de serlo. Los Grados Escoceses, o grados filosóficos, están dedicados al estudio y comprensión de este aspecto fundamental de la convivencia humana: Los Derechos y Deberes Humanos. La Masonería Escocesa muestra a sus miembros cuales son sus deberes para con la sociedad, y lo que justamente habrá de renunciar de su propia Libertad Individual en aras de convivir de forma armónica en una comunidad que le garantice la seguridad necesaria para el desenvolvimiento de sus actividades económicas, sociales y políticas. Y, por otra parte, y asociados a aquellos, le muestra cuales son sus Derechos Naturales que habrán de darle a conocer su propia condición y dignidad humana. Pero, además, en las enseñanzas que estos grados brinda a sus afiliados, está el reconocimiento de la condición y dignidad de los otros miembros de la comunidad, por lo que inculca en los masones escoceses como principio elemental de su actuar en la sociedad, el respetar en los demás los derechos que quiere que se le respeten a él mismo, La Masonería Escocesa, dedica su atención a las relaciones del hombre con la sociedad, fundamentando y ampliando en su Sistema de Educación Escocista, el estudio de aquellos tres elementos que la Masonería había identificado como los principales enemigos de la humanidad: LA IGNORANCIA, LA HIPOCRESÍA Y LA AMBICION, a los cuales nuestra Fraternidad opone los conceptos luminosos de la LIBERTAD, LA IGUALDAD Y LA FRATERNIDAD, trinidad luminosa en la cual descansa la felicidad de las naciones. |